Ir al contenido principal

A UN DIOS AUSENTE... poesia intimista


DE AQUELLOS TIEMPOS DE CREER EN UN DIOS ATEO...

A UN DIOS AUSENTE
Foto: DE AQUELLOS TIEMPOS DE CREER EN UN DIOS ATEO...

A UN DIOS AUSENTE

 "No puedo seguir buscando tu aroma, 
el viento no puede medir, 
no puedo mentir-me... 
Ocultar lo que siento, solo intento... 
intento vivir, sufriendo bajo 
esta ausencia-silencio, 
que me hunde en este infierno
Y es así como olvidando
nombres, intento
intento recuperar el mío...

Allí abajo y arriba, en este medio
centro llamado mundo, donde tus dedos
les perdieron.

Y tú dios ausente, puedes
olvidar a mi nombre,
sin olvidar a aquel primero,
antes Eva que cualquier otro
antes costilla que barro.
Dudas que nunca borras,
dilataciones que dejas como
océanos en mis ojos,
lágrimas mudas y cenizas
buscando tu voz en los desiertos.
Ya sé para quien hablas,
sé para quien ofreces perdón
e incienso,
un vino en los odres viejos
sin esta carne rota...
Sé que fuiste mudo,
torpe y ciego,
porque nunca sabrás que para
ser dios hay que nacer
de donde yo vengo.
12.3.2005
Carmen Hernández Rey
©® autora extremeña
todos los derechos de autora
foto del muro de Yoy  Me Pfotografy
A UN DIOS AUSENTE...

No, puedo acorralar en la búsqueda
de de ti.


Es este tú viento el que no mide
y no puedo mentir-me... 


 ocultarme, desdecir lo que siento


 y es que solo intento,


 atar las palabras viviendo,


 No sufrir, sufriendo bajo 


 esta ausencia-silencio, 


 que me hunde en este infierno,
y es así como olvidando


 nombres, intento


 intento recuperar el mío...
Allí abajo y arriba, en este medio

 centro llamado mundo, donde tus dedos

 les perdieron.


 Y tú dios ausente, puedes

 olvidar a mi nombre,

 sin olvidar a aquel primero,

 antes Eva que cualquier otro

 antes costilla que barro.

 Dudas que nunca borras,

 dilataciones que dejas como

 océanos en mis ojos,

 lágrimas mudas y cenizas

 buscando tu voz en los desiertos.

 Ya sé para quien hablas,

 sé para quien ofreces perdón

 e incienso,

 un vino en los odres viejos

 sin esta carne rota...

 Sé que fuiste mudo,

 torpe y ciego,

 porque nunca sabrás que para

 ser dios hay que nacer

 de donde yo vengo.

 12.3.2005

 Carmen Hernández Rey

©® autora extremeña

 todos los derechos de autora

 foto del muro de Yoy Me Pfotografy

Carmen Facebook


Comentarios